Metatérminos

    Control de versiones

    El control de versiones es la práctica de registrar todos los cambios que se produzcan en un código de software. Digamos que es el equivalente a guardar la partida en un videojuego. Esta herramienta o funcionalidad es muy útil en cualquier proyecto de desarrollo, indispensable para un DevOps incluso. 

    ¿Para qué sirve un sistema de control de versiones?

    Sirve para poder retrotraernos en el tiempo y recuperar una versión anterior del código, en caso de que hayamos cometido algún error y haya que revisar otras versiones para compararlas y ubicar el fallo. De esta forma, se ahorra mucho tiempo en la corrección de errores, se importuna menos al resto de miembros de un equipo y, consecuentemente, se agilizan los procesos de trabajo.

    Por norma general, los software de control de versiones suelen guardar versiones del código de forma periódica y automatizada, por lo que son muy efectivos y cómodos de usar. A su vez, el control de versiones también deja constancia del desarrollador específico que ha realizado según qué modificaciones y permite que varios desarrolladores estén trabajando en un mismo código al mismo tiempo.

    Por el contrario, no contar con un software de control de versiones puede ocasionar muchos quebraderos de cabeza. Por ejemplo, si se pierden los datos en algún momento del proyecto por accidente, no podremos recuperar los últimos cambios que se hayan efectuado, sino solo los de la última versión que hayamos guardado manualmente. Igual de complicado e intrusivo resultaría buscar fallos sin un registro exhaustivo de modificaciones del código que incluya datos cruciales como qué, cuándo y por qué.

    Ventajas del control de versiones

    El control de versiones ofrece las siguientes ventajas a los usuarios:

    • Historial completo de cambios: Podemos rastrear todos los cambios realizados en los archivos a lo largo del tiempo, incluyendo quién los hizo, cuándo y por qué. De esta forma, se identifican los errores más fácilmente al comparar la versión actual con otras versiones anteriores correctas.
    • Ramificación y fusiones: Permite trabajar en flujos de trabajo independientes y fusionar cambios de manera controlada, lo que facilita la colaboración en equipos a la par que la autonomía en cada miembro del equipo de desarrollo para realizar cambios libremente.
    • Trazabilidad y anotaciones: En un sistema de control de versiones se graba cada cambio realizado en el software. Además, el software está conectado con otras herramientas de gestión de proyectos, por lo que resulta más sencillo analizar la raíz de cualquier error de código.

     

    Tipos de sistemas de control de versiones

    Existen tres tipos principales de sistemas de control de versiones:

    • Distribuido: Permite a los colaboradores trabajar en repositorios clonados sin conexión al servidor principal. Ideal para equipos que buscan flexibilidad y productividad, aunque puede acarrear largos tiempos de espera para descargar historiales extensos o archivos binarios grandes. Algunos programas de control de versiones distribuido más populares son Git, Mercurial y Bazaar.
    • Centralizado: Utiliza un flujo de registro/inserción para conectarse al servidor principal, almacenando automáticamente los cambios en el repositorio. Aunque es potencialmente más seguro y fácil de configurar, requiere una conexión de red constante y puede dar problemas al ampliar el proyecto o fusionar cambios con muchos desarrolladores. Subversion (SVN), CVS (Concurrent Versions System) y SCSS (Source Code Control System).
    • Local: La forma más básica, que utilizan por excelencia los desarrolladores freelance, almacena todos los datos del proyecto en un solo ordenador y registra los cambios como revisiones locales. Menos flexible y seguro que los sistemas centralizados o distribuidos, pero adecuado para proyectos pequeños antes de que el proyecto crezca en tamaño y plantilla. Los programas de control de versiones local más utilizados son RCS (Revision Control System) y SCCS (Source Code Control System). Sin embargo, los desarrolladores a menudo prefieren sistemas distribuidos o centralizados incluso para proyectos individuales debido a su mayor flexibilidad y funcionalidad.